POSTA DE SOL NA PRAIA DE MAR DE FÓRA, EN FISTERRA (MAIO DE 2011)

jueves, 7 de julio de 2011

THE SHOW MUST GO ON!

  
Hace unos días murió Clarence Clemons. Era uno de los integrantes de la E Street Band que, junto a Bruce Springsteen (el Boss) ha dado al rock en directo sus más memorables, intensos, irrepetibles e increíbles conciertos. Yo he podido disfrutar de varios de ellos, incluídos los dos que tuvieron lugar en Santiago (Monte do Gozo), con dieciséis años de diferencia. Aún tengo la esperanza de poder vivir esas experiencias en algunas ocasiones más. Pero ya no será lo mismo sin ti, Clarence. Tu presencia en el escenario y las notas de tu saxo son irremplazables. Antes ya se nos había marchado Danny Federici (2008). En fin, la vida avanza para todos y todos nos encaminamos al mismo destino. En cualquier caso, nos queda el recuerdo y la música. Parafraseando a Queen, THE SHOW MUST GO ON! Hasta siempre, Clarence y Danny.

Aquí os dejo las palabras de Steve Van Zandt, guitarrista de la E Street Band, como homenaje a BIG MAN, sobrenombre con el que era conocido Clarence, y a Danny Federici:

   Madrid. (EUROPA PRESS) Steve Van Zandt, amigo personal de Bruce Springsteen desde hace décadas y guitarrista de la E Street Band, ha aclarado tajántemente las dudas de sus seguidores sobre la continuidad del grupo tras el fallecimiento del saxofonista Clarence Clemons: "Seguiremos creando música y tocando. En la E Street Band, nuestro corazón, Clarence y Danny siempre estarán allí, en el lado derecho del escenario".
Danny es Federici, teclista fundacional de la formación en 1974, fallecido en abril de 2008 y sustituido por Charles Giordano, y que se convirtió así en la primera baja de esta longeva maquinaria musical oriunda de Nueva Jersey. Van Zandt, también conocido por su faceta de actor en la serie Los Soprano, dedicó en su propio programa de radio, Underground Garage, un especial a la figura de Clemons, en el que recordó no sólo sus trabajos con la E Street Band, sino también grabaciones en solitario incluso de antes de conocer a Springsteen y formar así una de las parejas icónicas del rock.
La web NJ.com ha destacado extractos de este programa pronunciados por Van Zandt: "El rock ha perdido a un artista irreemplazable. La E Street Band ha perdido un segundo miembro. Personalmente he perdido un amigo de toda la vida y un hermano. Los historiadores del rock discutirán largo y tendido las profundas implicaciones raciales y el efecto de una banda blanca de rock en los primeros
70 con un hombre negro de presencia fuerte e inconfundible, y peligrosamente fuera de modas.
El Glam había empezado, pero Springsteen decidió mantener un pie firme en el pasado mientras miraba hacia adelante. Suicidio comercial para cualquiera con menos talento que él". En esta línea, recalcó que "los miembros de un grupo tienen un vínculo especial", pues "una gran banda es mucho más que algunas personas que trabajan juntas, es como una unidad del ejército altamente especializado, o un equipo deportivo ganador, una combinación única de elementos que se convierten en más fuertes juntos que separados".
"Vamos a seguir haciendo música y tocando. Seamos realistas, eso es todo lo que realmente sabemos hacer. Pero será muy diferente sin él. Así como ha sido diferente sin Danny (Federici), nuestro primer camarada perdido", subrayó. Asimismo, Van Zandt argumentó que "la calidad de nuestra vida se reduce cada vez que perdemos un gran artista. Es un mundo diferente sin Sam Cooke, Otis Redding,
Jimi Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison, Curtis Mayfield, Brian Jones y el resto. Pero como los anteriores, Clarence nos deja su obra, que seguirá inspirándonos y motivándonos, y a las futuras generaciones. El rock and roll es nuestra religión, y vamos a seguir perdiendo discípulos a medida que avanzamos, pero levantamos la bandera caída y seguimos adelante, portando las buenas noticias que nuestros héroes han ayudado a crear, con sus cuerpos perdidos, pero dejando su espíritu y su buen trabajo para la eternidad".
"En la E Street Band, nuestro corazón, Clarence y Danny, siempre estarán ahí, a la derecha del escenario. Así que gracias, Clarence. No he tenido la oportunidad de decir adiós. Pero voy a verte de nuevo, pronto. Gracias por la explosión de energía vital y la esperanza que aportabas a este mundo miserable con tus grandes y maravillosos pulmones. Y gracias por compartir un pedazo de ese gran corazón todas las noches con el mundo. Lo necesita. Tú y ese saxofón magnífico, celebrando, confesando, buscando redención y proporcionando salvación a la vez. Hablando sin decir palabra, pero de manera tan elocuente, con ese sonido puro que creabas. El sonido de la vida misma", sentenció.


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